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Una razon mas para proteger las Ballenas‏

Un estudio arrojó una nueva e importante razón para proteger a las ballenas, sobre todo por la importante misión que tienen en fertilizar los océanos. El estudio determinó que las heces deballenas actúan como un fertilizante de los océanos, permitiendo así que estos puedan absorber CO2.
La investigación, llevada a cabo por la División Antártica Australiana, ha logrado determinar que los excrementos de las ballenas son hierro. Este elemento ayuda a la floración de las algas del fitoplancton. Estas algas se encuentran en las aguas superficiales y absorben el nocivo dióxido de carbono.
El krill, que es el principal alimento de las ballenas, es un pequeño crustáceo que abunda en las aguas australes y que tiene, a su vez, como elemento principal de su dieta, algas que contienen hierro. Cuando la ballena come el krill y lo procesa, ayuda a que los niveles de hierro se mantengan en las aguas superficiales en este proceso natural de desintoxicación de la tierra.
El proceso de fertilización de los mares consiste en aumentar la masa de fitoplancton, que es un conjunto de microorganismos que absorben el CO2. La incidencia del fitoplancton es fundamental en los cambios de los ecosistemas marinos.
Esta nueva información viene una vez más a colocar en entredicho la tibia o casi nula participación activa de la comisión ballenera mundial, que aún no logra poner coto a la caza de estos maravillosos mamíferos.

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Ballenas y tiburones a salvo en Palau

Por Stephen Leahy

NAGOYA, Japón, 23 oct (IPS) - Palau, uno de los aliados más cercanos de Japón en materia de caza comercial de ballenas, declaró este sábado a todo su territorio marino, más de 600.000 kilómetros cuadrados, reserva de cetáceos, dugongos, tiburones y otras especies.

"No habrá más caza en nuestras aguas y no se molestará a los mamíferos marinos ni a otras especies", declaró el ministro de Ambiente, Recursos Naturales y Turismo de Palau, Harry Fritz.

"Urgimos a otras naciones a unirse a nuestros esfuerzos para proteger a las ballenas, los delfines y otros animales marinos", añadió Fritz en conferencia de prensa en la 10 Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que comenzó el 18 de este mes y terminará el viernes de la semana que viene en la ciudad japonesa de Nagoya.

Desde hace muchos años, Japón trata de anular la prohibición mundial sobre la caza comercial de ballenas con el apoyo de Palau.

Japón es el mayor donante de asistencia al desarrollo de ese país insular, después de Estados Unidos.

Además, muchos japoneses escogen sus islas como destino turístico porque hay bastante gente que habla su idioma.

Pero "ahora Palau está a favor de conservar los mamíferos marinos, además de tiburones y otras especies", señaló Susan Lieberman, directora de política internacional de la organización estadounidense Pew Environment Group (PEW).

"Es un anuncio muy significativo", dijo a IPS.

"Japón seguirá siendo nuestro mejor amigo y esperamos trabajar en armonía para lograr objetivos comunes", declaró Fritz.

Palau es un estado insular del océano Pacífico, a 800 kilómetros al este de Filipinas y a 3.200 kilómetros al sur de Tokio. Es una de las naciones más pequeñas del mundo con 22.000 habitantes.

Japón invadió Palau en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y fomentó la emigración de japoneses hasta la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), cuando Estados Unidos ocupó la zona.

El presidente de Palau, Johnson Toribiong, anunció hace un año en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas que sus aguas jurisdiccionales, con una superficie similar a la de Francia, serían una reserva de tiburones.

La mitad de los escuálidos del océano están en peligro de extinción, en especial por la práctica de cortarles las aletas.

Palau tiene por lo menos 11 especies de ballenas, incluida una población de cachalotes que se zambulle a más de tres kilómetros de profundidad persiguiendo a su presa. Otras 30 especies de cetáceos y delfines también podrán aprovechar las ricas aguas que rodean Palau, señaló Fritz.

"La reserva promoverá el turismo de avistamiento de ballenas, que ya es un sector multimillonario y una oportunidad económica para la población de Palau", añadió.

Desde 1986 rige una prohibición mundial de caza de ballenas.

Pero Japón mata entre 600 a 900 rorcuales aliblanco y comunes al año en el Antártico para lo que llama "investigación científica", permitida en el marco de la prohibición.

Noruega e Islandia también cazan cierta cantidad de ballenas lejos de sus costas. Esos países, entre otros, hicieron una fuerte presión para poner fin a la prohibición comercial de cazar especies como el rorcual, cuyas poblaciones se estiman en más de un millón de ejemplares.

La mayoría de las poblaciones de ballenas son cada vez más pequeñas, incluidas las del océano Pacífico, debido a la caza practicada por empresas extranjeras, indicó Fritz.

La reserva de Palau tiene un solo barco suministrado por Australia, pero operado por el gobierno para patrullar la vasta región. "Agradecemos a PEW la donación de combustible para que podamos salir dos veces al mes", dijo a IPS.

"Recibí en agosto un informe de funcionarios estadounidenses en Guam según el cual más de 850 barcos pescan de forma ilegal en aguas jurisdiccionales de Palau", apuntó. Algunos fueron llevados ante la justicia y multados por el gobierno.

Submarinismo, snorkel y otras actividades turísticas son las principales fuentes de divisas extranjeras de Palau, señaló Lieberman, de PEW.

"Ballenas y tiburones valen mucho más vivos que muertos para la población de Palau", remarcó.

(FIN/2010)

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Encuentran una ballena agonizante herida con un arpón fabricado en 1880

La confirmación de la longevidad de los mamíferos más grandes conocidos sobre el planeta, tuvo una indudable ayuda de parte de la tribu aborigen Inuit.

Por Leonardo Vintiñi - La Gran Época
18/06/2007 - 18:29
 
La ballena, encontrada en la costa de Alaska por la tribu nativa, alojaba en medio de su cuerpo agonizante, una punta de arpón que tenia grabada la fecha de fabricación: 1880. 
Aunque el asombro de tan significativo hallazgo fue considerable para los investigadores, se sabe que los Inuit ya conocían la longevidad que las ballenas podían alcanzar. La tribu americana parecía conocer de antemano que las ballenas viven el doble que los humanos.

El hallazgo da lugar a la confirmación de estudios previamente realizados sobre estos colosos del océano, y a un hallazgo anterior de un ejemplar arponeado con una punta de piedra, fechando el frustrado intento de caza en nada menos que 211 años.

Se estima que el ejemplar encontrado en las costas de Alaska fue atacado con una punta de arpón explosiva (tecnología que pone en evidencia cuan antigua es la capacidad de destrucción del hombre) cuando este tenia no menos de un año de edad.

La determinación mas frecuente de edad en las ballenas se realiza actualmente mediante el análisis de ácido aspartico en dientes o cristalino. No obstante, el hallazgo del ejemplar donado por los Inuit a la comunidad científica, confirma lo que los nativos ya conocían desde hace tiempo: la vida de las ballenas sobrepasa al siglo.

Lamentablemente, aunque la naturaleza haya regalado al hombre especies animales tan magnificas como la ballena y el delfín, la codicia humana a desplazado en poco tiempo a estos dueños de las aguas al papel de meras victimas de la depredación
 

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Continúa caza de delfines en Japón

El gobierno nipón permite que cada año se asesinen a más de 20 mil delfines; activistas preparan protestas en la embajadas japonesas alrededor del mundo para el próximo martes

CIUDAD DE MÉXICO | Miércoles 13 de octubre de 2010 Redacción | El Universal


Activistas que han viajado a Japón a presenciar la casa anual de delfines que tiene lugar cada año en la población de Taiji, denuncian que la caza este año se realiza con relativa normalidad, dado que a pesar de que se han asesinado a decenas de mamíferos, se han liberado a seis delfines que destacan por su corta edad, así como hasta el momento no se tiene registro del asesinato de ningún delfín nariz de botella, mientras que se han limitado a exterminar a ballenas piloto, así como delfines de risso. 

Los visitantes creen que lo anterior es reflejo de la presión internacional que se ejerce sobre Japón para que cese este tipo de prácticas; incluso denunciaron que desde hace una semana se capturó una docena de delfines de nariz de botella, mas estos aún se pueden observar vivos, aunque en cautiverio.
Los activistas que han observado el proceso atestiguan que es una experiencia muy fuerte ver a los delfines ser capturados vivos, para después observar como vuelven al mar como cadáveres.
Los activistas señalaron que diversas organizaciones planean llevar a cabo manifestaciones en las distintas embajadas de Japón alrededor del mundo para el próximo martes. 

La temporada de caza de delfines en Japón comienza en septiembre y se puede extender hasta el mes de marzo, la legislación de Japón ha puesto como límite el número de 20 mil delfines que se pueden matar en este periodo de caza. Tradicionalmente se venden los mejores ejemplares a los acuarios, mientras que se asesina al resto: no obstante esta es la primera vez que se sabe de la liberación de los delfines más jóvenes.
 
(Con información de The Guardian)

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La investigadora del ICB, Julieta Martino, en el Golfo de México

El 20 de Abril de este año la plataforma petrolera Deepwater Horizon, ubicada en el Golfo de México y arrendada a la empresa British Petroleum (BP), sufrió una explosión y posterior incendio que causaron su hundimiento y uno de los derrames de petróleo más grandes en la historia de la humanidad. El derrame pudo contenerse parcialmente casi tres meses después, el 15 de Julio. El 19 de Septiembre el gobierno de los EEUU lo declaró permanentemente sellado. Se estima que aproximadamente 4.9 millones de barriles de petróleo fueron derramados al mar, de los cuales solo 800.000 pudieron ser capturados. 

 Soy investigadora del ICB, y desde hace tres años realizo mi doctorado en la University of Southern Maine, en el Laboratorio de Genética Toxicológica y Ambiental a cargo del Dr. John Wise. El laboratorio colabora con el Ocean Alliance/Whale Conservation Institute (OA/WCI), cuyo velero de investigación Odyssey fue llevado al Golfo de México para recolectar, entre otras, biopsias de piel de ballenas. Como estudiante del laboratorio tuve la oportunidad de participar en uno de los tramos del viaje hacia el Golfo, frente a las costas de Alabama. El Odyssey es un velero de 28 metros de largo cuyo equipo estaba formado por el capitán y dos oficiales, un cocinero, el investigador a cargo y cinco alumnos de grado y postgrado.

 Los días en alta mar eran, por sobre todo, largos y calurosos. Dependiendo del clima uno también podía encontrarse en diversos estados de mareo y descompostura. Desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde nos ubicábamos en las plataformas del velero para buscar soplidos de cachalotes, ayudados además por una matriz de hidrófonos que nos permitía escuchar los ‘clicks’ que hacen los animales cuando ecolocalizan. Se estima que el Golfo de México tiene una población de 1600 cachalotes.

Cuando se avistan ballenas, cada persona a bordo tiene una tarea específica. En pocos minutos hay que mantener la visual en los animales (que pasan la mayor parte del tiempo bajo el agua), tomar la muestra de piel, sacar fotos de las aletas dorsal y caudal para identificar al individuo, y procesar la muestra. Cada biopsia se divide en tres partes, que se utilizan para realizar análisis genéticos que permiten identificar, entre otras cosas, el sexo del animal; analizar metales, compuestos derivados de petróleo y dispersantes químicos; y generar líneas celulares (es decir, reproducir las células de piel en el laboratorio). Esto último se realiza a bordo con las células aun vivas, y luego, los cultivos celulares son enviados al laboratorio en tierra para ser expuestos a los dispersantes químicos utilizados por BP, para evaluar potenciales efectos tóxicos en el material genético de los animales.

Además de ballenas, en ocasiones es posible avistar otra fauna marina. En este tramo encontramos delfines nariz de botella y de dientes rugosos, cardúmenes de atún y tortugas laúd. Desde el aire nos acompañaban gaviotines, libélulas (si… libélulas!), alguno que otro pajarito de tierra traído por los vientos y muchos pelícanos, siempre alimentándose de los descartes pesqueros. No puedo dejar de mencionar que los amaneceres y atardeceres eran otra de las atracciones diarias. Y si el cielo estaba sin nubes… también las estrellas y constelaciones. Fue la primera vez que pude ver la constelación de Casiopea, la cual le da nombre a una de las ballenas de nuestro Programa de Adopción, cuyas marcas en el lomo se asemejan a esta constelación.

 El Golfo de México es muy activo en plataformas petroleras y en la noche cuando oscurecía y prendían sus luces llegábamos a contar hasta 50 en nuestra cercanía. Nunca nos sentimos solos. En cualquier posición siempre nos encontrábamos rodeados de las plataformas. Las enormes cantidades de basura que nos cruzamos en nuestro trayecto me recordaban también la presencia humana. Las algas marinas muertas se juntan en la superficie y van enredándose con todo lo que encuentran a su paso... cepillos de dientes, botellas, bolsas, latas, telgopor y toda la basura que el río Mississippi arrastra hacia el Golfo.

Una depresión tropical y huracán que se estaban formando en el Atlántico lograron que los vientos en el área alcancen los 25 nudos (unos 46 km por hora). En esas condiciones es casi imposible avistar los cachalotes y trabajar de manera segura en las plataformas, por lo que regresamos al puerto de Bayou Le Batre, en Alabama. Para aquellos aficionados al cine, es el lugar en donde Forrest Gump tuvo su empresa pesquera de camarones. Es un pueblo extremadamente humilde que vive de la pesca, y fue afectado por el huracán Katrina. Ahora además es el lugar que BP eligió como base para hacer la limpieza (superficial) en la zona del derrame. Los pobladores nos contaban que unos 500 barcos salían a diario a hacer estas tareas. Cuando estuve allí, no quedaban más que los restos de semejante “circo”. Al ver esto, comprendí que tanto para esta empresa como para buena parte del gobierno la tarea ya estaba lista y finalizada. Cuando para nosotros esto es una catástrofe que recién empieza y lo que vemos es sólo la punta del iceberg.

Luego de mi experiencia en el Golfo me fui con un sabor agridulce... por un lado con la imagen de las ballenas y delfines y la belleza de la vida marina en general… y por el otro, con el de la basura, la pobreza, la avaricia humana. Me recordé a mí misma por qué me uní al Instituto de Conservación de Ballenas hace 6 años y por qué estoy estudiando toxicología. Y me propuse seguir aportando mi granito de arena a través de mi profesión, comprometiéndome también en mi vida diaria con la causa de la conservación de las ballenas y la preservación del mar.

Los invito a todos a contribuir con el suyo también.

Julieta Martino, estudiante de Doctorado e Investigadora del ICB
Desde Maine, Estados Unidos. 

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El viaje récord de una ballena jorobada: 10.000 kilómetros

  • Es la mayor distancia recorrida por un mamífero y registrada por investigadores
  • Las rutas suelen ser de norte a sur, pero en este caso atravesó dos océanos
  • Habitualmente escogen zonas cálidas para dar a luz y frías para alimentarse

DAVID SIERRA 14.10.2010

Casi 10.000 kilómetros. La distancia que separa las costas de Brasil de las de Madagascar. La mayor distancia recorrida por un mamífero y registrada por un equipo de científicos estadounidenses. La gran migración de una ballena jorobada que ha cruzado dos océanos.

Aunque estos cetáceos son conocidos por sus grandes despalazamientos migratorios, habitualmente se mueven de norte a sur y recorren, regularmente, unos 5.000 kilómetros entre los puntos de apareamiento y alimentación.

"Es algo extraordinario", reconoce a RTVE.es Vidal Martín, presidente de la Sociedad para el estudio de Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC).

"Aunque no ha cambiado de hemisferio, porque se ha mantenido en la parte norte del hemisferio sur, ha cruzado dos océanos, el Atlántico y el Índico, con los cambios climáticos que eso implica", añade el experto.

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Japón no entiende razones

Defensores de la caza dicen que matar delfines no está sancionado en Japón y que los animales no están en peligro de extinción.

Los activistas que han viajado a Japón a presenciar la caza anual de delfines que tiene lugar en Taiji, denuncian que la caza este año se realiza con relativa normalidad, dado que a pesar de que se han asesinado a decenas de mamíferos, se han liberado a seis delfines que destacan por su corta edad, así como hasta el momento no se tiene registro del asesinato de ningún delfín nariz de botella, mientras que se han limitado a exterminar a ballenas piloto, así como delfines de risso.


Los visitantes creen que lo anterior es reflejo de la presión internacional que se ejerce sobre Japón para que cese este tipo de prácticas; incluso denunciaron que desde hace una semana se capturó una docena de delfines de nariz de botella, pero estos aún se pueden observar vivos, aunque en cautiverio.


 
Activistas que han observado el proceso atestiguan que es una experiencia muy fuerte ver a los delfines ser capturados vivos, para después observar como vuelven al mar como cadáveres.


 
Los activistas señalaron que diversas organizaciones planean llevar a cabo manifestaciones en las distintas embajadas de Japón alrededor del mundo para el próximo martes.

La temporada de caza de delfines en Japón comienza en septiembre y se puede extender hasta el mes de marzo, la legislación de Japón ha puesto como límite el número de 20 mil delfines que se pueden matar en este periodo de caza. Tradicionalmente se venden los mejores ejemplares a los acuarios, mientras que se asesina al resto: no obstante esta es la primera vez que se sabe de la liberación de los delfines más jóvenes.


Los pescadores de Taiji, famosa por el controvertido documental ganador del Oscar “The Cove”, restaron importancia a las protestas realizadas por activistas de derechos animales e iniciaron su caza anual de delfines.

Fuente: http://periodicosintesis.com.mx/noticias/70367/Japon-no-entiende-razones 

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Madryn será sede de disertaciones por el Año Internacional de la Biodiversidad

Con motivo de celebrarse el Año Internacional de la Biodiversidad, la Unidad de Investigación en  Diversidad, Sistemática y Evolución del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) ha organizado un ciclo de charlas de divulgación científica que será los días sábados por la tarde entre los meses de octubre y diciembre. El primer encuentro será el 16 de octubre a las 19 horas.
 

Las charlas son abiertas a todo público, con entrada libre y gratuita, en las que diversos especialistas biólogos y antropólogos tratarán temas que destacan la diversidad de la vida en todas sus facetas, desde los insectos venenosos de Patagonia hasta las ballenas fósiles que poblaron los mares australes pasando por la vinculación entre cultura y genética o la subsistencia de los antiguos cazadores- recolectores.

La cita será cada sábado a las 19 horas, según el siguiente detalle de charlas y expositores: “Ballenas de todos los tiempos” (M. Buono; 16 octubre), “Historias de genes, vacas y arados” (R. González-José; 23 octubre), “Arácnidos venenosos” (G. Cheli; 30 octubre), “¿Hay ratones en Patagonia?” (A. Formoso; 6 noviembre), “No sólo de guanacos vivieron los antiguos cazadores patagónicos” (J. Gómez-Otero; 13 noviembre), “¡¡¡Cuantas lagartijas hay en Patagonia!!!” (M. Morando; 20 noviembre), “¿Existen las Razas Humanas?” (S. Dahinten; 27 noviembre) y “Sobre carpinchos, gliptodontes y águilas moras del pasado remoto de la Península Valdés” (M. Dozo; 4 diciembre).
 
Primer charla del ciclo
 
“Ballenas de todos los tiempos” inaugurará el ciclo de conferencias el sábado 16 de octubre a las 19 horas, a cargo de la licenciada Mónica Buono, quien comentó lo siguiente sobre la temática: “Las complejas condiciones oceanográficas que caracterizan al Mar Argentino son las responsables de la riqueza biológica que allí se desarrolla. Los sistemas de corrientes que afectan el sector austral de nuestro país influyen en las condiciones físico-químicas y en el nivel de productividad de los océanos, determinando de esta forma los patrones de distribución de los organismos. 
 
En el caso particular de los cetáceos, comúnmente conocidos como ballenas, delfines y marsopas, se conocen hasta el momento alrededor de 37 especies distribuidas a lo largo de todo el litoral marítimo argentino. Esta rica diversidad de formas actuales está acompañada también de un registro paleontológico extraordinario, especialmente en la Patagonia. Hace 10 millones de años atrás gran parte de la Argentina estuvo cubierta por un mar conocido en la literatura geológica como “mar entrerriense”,  cuyos depósitos marinos afloran en la Patagonia nororiental y en el este de la provincia de Entre Ríos. Estos depósitos están caracterizados por una abundante diversidad de fauna marina, entre la que podemos mencionar a los moluscos, los peces, las aves y los mamíferos marinos. A lo largo de esta charla exploraremos la diversidad de cetáceos actuales que encontramos en el Mar Argentino, pero también nos remontaremos al pasado, para ver cómo eran los cetáceos que habitaban el antiguo mar patagónico”.
 

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Usos y costumbres

Hace unos meses, un activista me envió fotos sobre el robo de huevos de tortuga en las playas de Oaxaca

Hace unos meses, un activista me envió fotos sobre el robo de huevos de tortuga en las playas de Oaxaca. Las escenas son brutales: familias enteras rebuscan en la arena y salen cargando pesados sacos con la preciosa carga, en un saqueo monumental sin que se aparezca ninguna autoridad para hacer efectiva la Ley que lo prohíbe.

El lector me pide en su correo electrónico denunciar esta práctica. Y por supuesto que lo hago. Pero me parece que no es sólo cosa de denunciar. Se trata de un problema complejo, pues si bien es cierto que hay que dar posibilidad de que se reproduzcan esos animales, también es cierto que las personas gustan de comer esos huevos o necesitan el dinero que les rinde venderlos.

El mundo está viendo una lucha brutal entre los usos y costumbres o las necesidades de las personas y la realidad de la depredación en que se ha convertido la relación de los humanos con la naturaleza.

El conflicto está vivo en todas partes: los japoneses cazan ballenas, se cometen verdaderas masacres contra las focas y en la pesca del atún, e incluso se masacran elefantes para hacer adornos de marfil. Y qué decir de la tala indiscriminada y sin límite que para obtener madera ha arrasado con más de la mitad de los bosques del planeta.

Afortunadamente existen los defensores de ballenas, delfines, focas y elefantes, los opositores al uso de abrigos de pieles y los cuidadores de árboles y bosques, que se arriesgan a ir a la cárcel o, en ocasiones, la vida. Pero su lucha es contra intereses económicos, necesidades, usos y costumbres y, por lo tanto, muy difícil.

Y es que lo que se enfrenta son modos de pensar actuales con costumbres culturales, y ambiciones económicas con necesidades humanas.

¿Cuál es la solución?

No lo sé. Sólo sé que ni los pescadores japoneses ni las familias oaxaqueñas ni los taladores de Guerrero están dispuestos a detenerse.

Se me ocurre que una solución quizá podría ser la de regular en lugar de la prohibición absoluta: que se permita recoger una cierta cantidad de huevos de tortuga o cazar una cierta cantidad de ballenas o talar un cierto número de árboles, pero sin que se permita el saqueo total. Y además, ello tendría que ir de la mano de emprender acciones para la renovación de la especie afectada. Y por supuesto, de la mano de una vigilancia efectiva y puntual.

Así se podría explotar y también conservar, se podría reconocer que los seres humanos necesitan o quieren comer o usar o comerciar con las pieles o grasas o carnes o huevos de los animales y con las maderas de los bosques, pero incluiría aceptar que no se trata de acabar con las especies o de convertir a la tierra y a los océanos en páramos.

El ejemplo de que es posible existe: es el de la crianza de reses, cerdos y pollos, truchas y ostiones para comer, chinchillas, minks y cocodrilos para abrigos, bolsos y zapatos de lujo y la siembra de árboles en algunas regiones como la zona de África, por la cual una mujer ganó hace algunos años el Premio Nobel de la Paz. Esto hace evidente que la negociación y el acuerdo podrían ser una buena estrategia que permita el equilibrio e incluso, acciones de regeneración de las especies.

El problema es que muchos no están dispuestos a dejar un solo huevo de tortuga o una sola ballena o un solo árbol de pie, porque sólo miran por su propio beneficio inmediato. Y otros, con similar intransigencia, no están dispuestos a permitir que la Ley afloje ni un ápice la restricción y apuntan al todo o nada. El resultado de las dos actitudes es que, entre nosotros, los defensores de bosques languidecen en la cárcel por el poder de las empresas taladoras y los activistas no tienen forma de que se haga efectiva prohibición.

El fracaso es para todos. Aquellos se enfrentan a la desaparición de sus fuentes de alimentos e ingresos y estos a la incapacidad o falta de voluntad de las autoridades de cumplir la ley y la protección.

Y mientras tanto, dado que no se negocia ni se llevan acuerdos, pero tampoco se establece una vigilancia efectiva ni un castigo real, lo único que tenemos es la depredación.

Escritora e investigadora en la UNAM

sarasef@prodigy.net.mx


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Foto: Cortesía Néstor Vladimir Jaén
Raska

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Ballenas y Objetivos del Milenio bajo amenaza por intereses balleneros

A pesar de haber pasado casi desapercibido, entre el 20 y 22 de septiembre mandatarios de más de 190 países se dieron cita en Nueva York, EE.UU., con el fin de evaluar los avances en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Adoptados en septiembre de 2000 bajo el alero de lasNaciones Unidas, los Objetivos de Desarrollo del Milenio están orientados, entre otros, a erradicar la pobreza y reducir la pérdida de la diversidad biológica. Sin embargo el progreso en su cumplimiento deja mucho que desear.

“Estamos arruinando nuestra economía natural”. Con esta palabras se dirigió a la Asamblea General de las Naciones Unidas su Secretario General, Ban Ki-moon, el pasado 22 de septiembre. Al contrario de ciertas visiones empresariales que buscan desarrollar proyectos de alto impacto ambiental en zonas de alta diversidad biológica argumentando que el uso no extractivo de la naturaleza es inútil, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), afirmó recientemente que los ecosistemas y la biodiversidad que sostienen, generan servicios avaluados en trillones de dólares y que éstos son indispensables para el bienestar y la supervivencia de la especie humana.

Para América Latina el tema no es menor. Nuestra región y El Caribe son el hogar del 70 por ciento de todas las formas de vida, convirtiéndolas en las zonas con mayor biodiversidad en todo el planeta. Entre la gran diversidad de especies se destacan más del 40% de todas las aves y una gran variedad de vida marina como tiburones, delfines y ballenas.

La importancia de esta riqueza natural fue uno de los temas destacados durante el encuentro en Nueva York. De acuerdo a Ki-moon, el turismo sostenible promueve la conservación de la biodiversidad y ayuda a la reducción de la pobreza, dos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. “Los ingresos generados por el turismo sostenible son un apoyo importante para la conservación de la naturaleza, así como para el desarrollo económico” afirmó Ki-moon. Sin embargo advirtió que a pesar de los compromisos globales para proteger los ecosistemas y especies del planeta – y los bienes y servicios que brindan – la diversidad biológica del planeta Tierra “continúa declinando a un ritmo sin precedentes debido a factores antropogénicos”.

Por su parte, el Secretario General de la Organización Mundial de Turismo, Taleb Rifai, destacó el inmensurable valor de la biodiversidad para el desarrollo del turismo, afirmando que “los ingresos generados mediante el disfrute de la diversidad biológica, actividad que frecuentemente es realizada en países en desarrollo, son una fuente significativa de ingresos y empleos para las comunidades locales”.

En América Latina, el turismo de avistaje de cetáceos (delfines y ballenas) es un claro ejemplo de cómo la conservación de la biodiversidad y el turismo ayudan al cumplimiento de al menos dos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Con ingresos superiores a dos mil millones de dólares al año y un crecimiento superior al 11% anual durante la última década, el turismo de avistaje de cetáceos es uno de los sectores de mayor expansión dentro del rubro del turismo regional que beneficia a cientos de comunidades costeras de la región latinoamericana1.

Ésta es una de las razones por la cual los países de América Latina que son miembro de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), conocido como Grupo Buenos Aires, trabajan activamente en el seno de dicho organismo internacional para consolidar “el reconocimiento del uso no-letal de los cetáceos como un derecho inalienable de los pueblos que han decidido ese sistema de gestión en beneficio de sus comunidades costeras"2.

Tras haber sido llevadas al borde de la extinción por la ballenería comercial el siglo pasado, las mayoría de las poblaciones de grandes cetáceos aún se encuentran En Peligro y requieren de medidas de protección eficientes que les permita su recuperación a largo plazo.

Gracias a la moratoria sobre la caza comercial de ballenas, implementada desde 1986 a nivel global, diversas especies de ballenas han podido aumentar su número. El lento retorno de las ballenas a zonas ancestrales de alimentación y crianza se ha convertido en una valiosa oportunidad para el desarrollo de cientos de comunidades costeras mediante el turismo de avistaje de ballenas. Sin embargo, la creciente presión ejercida por naciones como Japón, Islandia, Noruega, Estados Unidos y Nueva Zelanda para reanudar la caza comercial de estos gigantes marinos no sólo representa un obstáculo para reducir la acelerada pérdida de la biodiversidad sino que constituye una amenaza para el desarrollo a largo plazo de cientos de comunidades costeras cuyas economías dependen de poblaciones saludables de ballenas.

Frente a las evidentes dificultades de los gobiernos para abordar eficientemente la protección de la biodiversidad, el destacado actor norteamericano y embajador de buena voluntad para la biodiversidad de las Naciones Unidas, Edward Norton, afirmó durante la reunión en Nueva York que “son los individuos quienes tienen el poder de realizar cambios significativos en la preservación de la biodiversidad, a través de sus billeteras, sus habilidades de comunicación en las redes sociales y sus elecciones políticas”. Al respecto, Norton hizo un llamado al público a “jugar un rol más importante en detener la pérdida de la biodiversidad en el planeta”.

En pocas semanas se dará inicio en Nagoya, Japón, la 10ma Conferencia de las Partes de la Convención sobre Diversidad Biológica (COP10 CBD), que en esta ocasión coincide con el Año Internacional de la Biodiversidad. El llamado de los gobiernos estará orientado a “celebrar la vida en la tierra y valorar la biodiversidad en nuestras vidas”. Irónicamente, inmediatamente después del cierre de la COP10 de la CBD el gobierno japonés realizará una reunión con representantes de cerca de 40 países para “construir solidaridad” y fortalecer el lobby a favor de la reanudación de la caza comercial de especies y poblaciones de ballenas que todavía no se han recuperado de los impactos generados por la industria ballenera.

La moratoria sobre la caza comercial de ballenas es sin duda uno de los grandes hitos en la historia del derecho ambiental internacional que ha permitido a los gobiernos evitar la extinción de diversas especies de ballenas y consolidar el turismo de avistaje de cetáceos como una herramienta efectiva para el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza en un creciente numero de comunidades costeras de América Latina. Considerando que la moratoria ha sido clave para avanzar en el cumplimiento de dos importantes Objetivos de Desarrollo del Milenio, resulta esencial que la ciudadanía latinoamericana atienda el llamado a participar de manera informada y activa en la protección de la biodiversidad y exija a sus gobiernos una posición sólida a favor de la efectiva protección de las ballenas a nivel global, tanto en el seno de la CBI como en la CBD y otros foros internacionales.